Zamak. Si has estado buscando fornituras, entrepiezas o colgantes para tus diseños, es muy probable que te hayas topado repetidamente con este nombre. Pero, ¿sabes exactamente qué es el zamak en bisutería y por qué se ha convertido en el material favorito de artesanos y grandes marcas?
Hoy te desvelamos los secretos de esta aleación que ha revolucionado el mundo de las manualidades y la joyería artesanal.
El origen del Zamak.
La palabra Zamak es en realidad un acrónimo que hace referencia a los metales que lo componen: Zinc, Alumnio, Magnesio y Kobre (cobre). La mezcla de estos elementos a altas temperaturas da como resultado un material con unas propiedades excepcionales para el moldeo.
Gracias a su facilidad para ser inyectado en moldes, el zamak permite crear piezas con un nivel de detalle y relieve increíble, desde filigranas hasta formas geométricas muy precisas, algo que con otros metales sería mucho más costoso.
Ventajas de usar Zamak en tus diseños.
Es 100% Hipoalergénico: A diferencia de otras aleaciones baratas, el zamak no contiene níquel, que es el principal causante de las alergias en la piel.
No se oxida ni se ensucia fácilmente: Aunque requiere un mínimo cuidado, no se ennegrece con la misma rapidez que la plata tradicional. Para que esto no ocurra debes guardarlo en bolsa hermética porque el oxigeno lo oscurece.
Acabados de lujo a precio accesible: El zamak tiene la particularidad de adherirse perfectamente a baños de metales preciosos como oro y plata de ley. Un colgante de zamak con un baño de plata u oro tiene el mismo aspecto visual que una joya maciza, pero por una fracción de su precio.
Crea piezas únicas con Zamak.
Ahora que ya sabes por qué es la opción ganadora, es hora de ponerte manos a la obra. Si buscas inspiración o material de primera calidad, pásate por nuestra sección de abalorios de zamak con baño de plata 925 y oro 24k. Encontrarás desde bases para anillos hasta los colgantes más originales para dar vida a tus ideas.
